Unas vacaciones en familia en el Puerto de la Cruz

Unas vacaciones en familia en el Puerto de la Cruz

Julián y Sofía aterrizaron la semana pasada en el Aeropuerto de Tenerife Norte junto con sus dos hijos, Diego y Sergio, de nueve y doce años respectivamente. Durante los primeros días recorrieron los lugares más emblemáticos de la isla, como el Teide, La Laguna o las radiantes playas del sur. Sin embargo, en su planificación lo tenían claro: los últimos días de su viaje los querían pasar en el Puerto de la Cruz.

Les habían hablado muy bien de la ciudad, de su aporte cultural y de ocio, así que se tomaron con calma el conocerla, callejearla y disfrutarla. Durante esos cuatros días, el matrimonio y sus hijos querían disfrutar de relajadas jornadas en la playa, pero también conocer aquellos rincones con un poco de historia sobre la ciudad y la isla de Tenerife.

Descubriendo el Puerto de la Cruz a través de una familia

A Diego, el más pequeño de la familia, le fascinó el Lago Martíanez. El contraste de sus aguas cristalinas con la roca volcánica. Aprendió quién era César Manrique y cuál fue su influencia cultural, artística y social dentro del Puerto de la Cruz. Como quería saber más, convenció al resto de su familia para conocer Playa Jardín, remodelada por Manrique en 1992.

Por su parte, Sergio, haciendo honor a la gran afición del arte predomina en él, pese a su edad, nos ha sorprendido hablándonos extensamente del MACEW (Museo de Arte Contemporáneo Eduardo Westerdahl). Además de analizar y elogiar todas sus colecciones, la Casa de la Real Aduana, recinto que alberga dicho museo, no pasó desapercibida para el pequeño Sergio. Ni el edificio ni su imponente historia.

Por último, el matrimonio compuesto por Julián y Sofía coinciden en algo: los paseos a cualquier hora del día por el barrio de La Ranilla, San Telmo o la Plaza del Charco. El olor a mar, la diversidad cultural, los jardines cuidados, las fachadas limpias, las flores en los balcones… En definitiva, elogiaron el compromiso de todos los vecinos y vecinas, que convertían el Puerto de la Cruz en un lugar único.

Gracias al trabajo de todos, tanto la familia de Julián y Sofía, como muchos otros visitantes, volverán a nuestra ciudad. Seguimos creciendo cuidando nuestro entorno.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *